La repentina remontada de la candidatura de Jean Luc Mélenchon en las elecciones presidenciales francesas del próximo domingo 23 de abril, ha vuelto todas las miradas hacia su movimiento, La Francia Insumisa, y su programa. La Corriente Marxista Internacional nunca ha claudicado a la histeria de “que viene el fascismo” que ha caracterizado a las principales corrientes de izquierda europeas en los últimos meses. Al contrario, hemos defendido de manera consistente que están dadas las condiciones para un giro a la izquierda en todas partes. En este artículo, escrito en noviembre del año pasado por nuestros compañeros franceses de Révolution, que están fuertemente implicados en la campaña a favor de la candidatura de Mélenchon, abordamos nuestra posición sobre los aspectos fundamentales del programa que ya entonces perfilaba La Francia Insumisa.

Egipto fue sacudido ayer [domingo 9 de abril, NdT] por atentados suicidas en importantes ciudades que dieron como resultado, al menos, 45 muertos y más de 100 heridos. En la segunda ciudad del país, Alejandría, tuvo lugar un ataque en la entrada de la catedral de San Marcos con el resultado de 16 personas muertas. Dos horas antes en Tanta, una ciudad en el delta del Nilo, un atentado con bomba en una iglesia mató a 29. Hay informes no confirmados de más ataques a iglesias en todo el país.

Las últimas tres semanas han visto una rápida progresión del candidato de La Francia Insumisa en las encuestas para las elecciones presidenciales: de estar en el quinto lugar con alrededor del 11%, a estar tercero con más del 18% en la actualidad. Este rápido aumento se ha visto acompañado de una disminución lenta pero constante de la intención de voto para los dos candidatos mejor situados, la ultraderechista Le Pen (de un máximo del 28% hasta el 24%) y el liberal thatcherista Macron (de un máximo del 26% al 23%).

La administración Trump y la bancada Republicana en el Congreso han sufrido una derrota tras el desplome de su propuesta de “Revocar y reemplazar el ObamaCare”, el programa sanitario aprobado por el anterior gobierno de Obama. Hablando históricamente, un nuevo presidente tiene mayor fuerza en los primeros 100 días de gobierno. Trump ha estado menos de 65 días sin ninguna victoria y ahora con una gran derrota.

La suerte está echada. La primera ministra, Theresa May, ya firmó la carta que le fue entregada al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, con la que se anuncia el inicio de las negociaciones del brexit. La misiva, en la que se invoca el artículo 50 del Tratado de Lisboa, marca un punto de no retorno tanto para el capitalismo británico como para el europeo.

En ciertas condiciones, todas las cosas pueden transformarse en su contrario. Antes de la llegada de su último huésped, la Casa Blanca había sido durante mucho tiempo un símbolo de la inmensa estabilidad y confianza del régimen político de los EEUU. Hoy está en el centro de una tremenda crisis política.